Podremos comentar una rutita también…

Sábado 8:30am, todavía no me levanto y eso probaría ser fatal. Por fin me decido a abandonar el mejor lugar de la casa y empiezo un largo protocolo de salida que culmina con todo en el auto cerca de las 9:05. De ahí a buscar a mi hermano y a la COPEC de Chicureo. Mal cálculo. Llegamos tipo 9:30 y entre ponerse todo y partir se nos fue el Cicloclub.
15 minutos más tarde vamos por la carretera a buena velocidad intentando pillar al grupo, lo que es difícil cuando va éste va 400 metros adelante… imagínense 15 minutos… que ilusos. Bueno, le pusimos y en 15 o 20 minutos ya íbamos a régimen: 145 – 155 pulsaciones a una velocidad de 33 a 36k/h en el plano y más de 40 a la altura del Fuerte Arteaga. Por harto rato me llevé a un grupo de ciclistas que no hicieron ni el menor amago de trabajar. Llegamos al peaje y ahí esperamos a Vicente que se había quedado un poco atrás. Esto fue 1 hora más menos.
De vuelta tomamos el camino a la ruta 5 para sumar kilómetros. La idea era bajar unos 20 minutos, los que se cumplieron pasado el puente Peldehue en un cruce grande que hay ahí. Curiosamente en el mismo momento que estamos enfilando de vuelta viene el grupo de avanzada del Cicloclub. Venían fuerte. Parece que venían tirando Cristóbal y Claus. Un poco tarde traté ilusamente de subirme al tren… transpiré como 7 minutos… imposible. Más adelante veo que botan a Peró y a otros. Los muertos caen a docenas y el grupo se pierde en el horizonte. Seguramente van Von, el Flaco, Lería, etc… los sospechosos de siempre… ya lo comprobaremos.
Por atrás me alcanza un grupo de 3 pedaleros viene el Presi, Vicente y otro a quien no reconozco. “Ya somos 4” me dicen, súbete. La idea ilusa es alcanzar al grupo… aun entre 4 es imposible. Pero avanzamos… y rápido. Pillamos a Peró y a varios cadáveres más del grupo principal y formamos un segundo grupo que avanza a una buena velocidad. Así pasan los kilómetros y llegamos a Chacabuco. Buena Powermarraqueta, Coca normal, etc… todas esas maravillas que la tecnología no ha logrado alterar aun. En el lugar hay puros famosos: el olímpico Silva, Claus, otros varios que no conozco, el Flaco, Von, Lería, Castro, la chica revelación, etc… falta Gabriel, pero ya lo veremos en la ruta.
Las bestias se ponen nerviosas rápido y el grupo ya está pensando en partir. Se intenta convencer a un subgrupo de ir a subir la cuesta al túnel, pero no hay quórum y la vuelta a los autos se inicia rauda. El grupo es compacto y a ratos lo tira un compadre en una bici con unas ruedas de perfil ultra alto. Increíble como suenan. Lería va un poco más adelante intentando pillar a un grupito chico que se escapó. Me pego un pique corto y nos ponemos a darle caza. No tiene caso, al rato nos pilla el grupo liderado por el de las ruedas. Otras escapadas muchas se vieron durante la vuelta que se mantuvo bastante rápida. Pero nada resultaba, al final, el grupo que ya era bastante grande siempre pillaba y además costaba escaparse sin correr riesgos. Lo heavy era la chica revelación. Yo intentaba despegarme y me pegaba los medios piques en grupos chicos, pero inexorablemente me volvía a alcanzar con el grupo grande y así nos fuimos hasta llegar a la gran bajada. En ese momento iba con el Flaco y la enfrentamos con precaución ya que el grupo seguía grande y se alcanza gran velocidad, pero… es sabido que al final de la bajada la cosa se desbanda y no es la idea quedarse solo tampoco, así es que a ponerle no más. Dicho y hecho. Termina la bajada y el grupo no suelta los 50k/h por bastante rato. Ponerle y ponerle. Me pongo a rueda del Flaco y vamos adelantando y acercándonos a la punta.
En eso alcanzamos a otro grupo grande y nos transformamos en un mega grupo gigante. Aquí iba Gabrielito, callado, camuflado, que nadie lo vaya a cachar… quería llegar solo el perla… pero se le acabó la fiesta y le tuvo que puro poner para llegar en el lugar de privilegio que quería. Adivinen: la chica revelación sigue ahí, no hay caso con soltarla. Incluso pica al final para intentar colarse entre los sprinters, que como ya estamos cerca del final, están empezando a tomar posiciones para el último ataque. Se producen varios y yo participo como en dos. El más exitoso es uno que lidera el Flaco y que nos deja a la cabeza por un momento, pero vienen otros atrás. Todo termina y a la casita a almorzar. Mañana un cerrito para cerrar la semana.
Resumen de la jornada: 100k de pedaleo en 2h52m. 35k/h de velocidad promedio... nada mal para junio.
¿y las hienas?... están esquiando pues!! Si ya se abrió la temporada. Los volveremos a ver en octubre, noviembre en las primeras subidas a Farellones.
15 minutos más tarde vamos por la carretera a buena velocidad intentando pillar al grupo, lo que es difícil cuando va éste va 400 metros adelante… imagínense 15 minutos… que ilusos. Bueno, le pusimos y en 15 o 20 minutos ya íbamos a régimen: 145 – 155 pulsaciones a una velocidad de 33 a 36k/h en el plano y más de 40 a la altura del Fuerte Arteaga. Por harto rato me llevé a un grupo de ciclistas que no hicieron ni el menor amago de trabajar. Llegamos al peaje y ahí esperamos a Vicente que se había quedado un poco atrás. Esto fue 1 hora más menos.
De vuelta tomamos el camino a la ruta 5 para sumar kilómetros. La idea era bajar unos 20 minutos, los que se cumplieron pasado el puente Peldehue en un cruce grande que hay ahí. Curiosamente en el mismo momento que estamos enfilando de vuelta viene el grupo de avanzada del Cicloclub. Venían fuerte. Parece que venían tirando Cristóbal y Claus. Un poco tarde traté ilusamente de subirme al tren… transpiré como 7 minutos… imposible. Más adelante veo que botan a Peró y a otros. Los muertos caen a docenas y el grupo se pierde en el horizonte. Seguramente van Von, el Flaco, Lería, etc… los sospechosos de siempre… ya lo comprobaremos.
Por atrás me alcanza un grupo de 3 pedaleros viene el Presi, Vicente y otro a quien no reconozco. “Ya somos 4” me dicen, súbete. La idea ilusa es alcanzar al grupo… aun entre 4 es imposible. Pero avanzamos… y rápido. Pillamos a Peró y a varios cadáveres más del grupo principal y formamos un segundo grupo que avanza a una buena velocidad. Así pasan los kilómetros y llegamos a Chacabuco. Buena Powermarraqueta, Coca normal, etc… todas esas maravillas que la tecnología no ha logrado alterar aun. En el lugar hay puros famosos: el olímpico Silva, Claus, otros varios que no conozco, el Flaco, Von, Lería, Castro, la chica revelación, etc… falta Gabriel, pero ya lo veremos en la ruta.
Las bestias se ponen nerviosas rápido y el grupo ya está pensando en partir. Se intenta convencer a un subgrupo de ir a subir la cuesta al túnel, pero no hay quórum y la vuelta a los autos se inicia rauda. El grupo es compacto y a ratos lo tira un compadre en una bici con unas ruedas de perfil ultra alto. Increíble como suenan. Lería va un poco más adelante intentando pillar a un grupito chico que se escapó. Me pego un pique corto y nos ponemos a darle caza. No tiene caso, al rato nos pilla el grupo liderado por el de las ruedas. Otras escapadas muchas se vieron durante la vuelta que se mantuvo bastante rápida. Pero nada resultaba, al final, el grupo que ya era bastante grande siempre pillaba y además costaba escaparse sin correr riesgos. Lo heavy era la chica revelación. Yo intentaba despegarme y me pegaba los medios piques en grupos chicos, pero inexorablemente me volvía a alcanzar con el grupo grande y así nos fuimos hasta llegar a la gran bajada. En ese momento iba con el Flaco y la enfrentamos con precaución ya que el grupo seguía grande y se alcanza gran velocidad, pero… es sabido que al final de la bajada la cosa se desbanda y no es la idea quedarse solo tampoco, así es que a ponerle no más. Dicho y hecho. Termina la bajada y el grupo no suelta los 50k/h por bastante rato. Ponerle y ponerle. Me pongo a rueda del Flaco y vamos adelantando y acercándonos a la punta.
En eso alcanzamos a otro grupo grande y nos transformamos en un mega grupo gigante. Aquí iba Gabrielito, callado, camuflado, que nadie lo vaya a cachar… quería llegar solo el perla… pero se le acabó la fiesta y le tuvo que puro poner para llegar en el lugar de privilegio que quería. Adivinen: la chica revelación sigue ahí, no hay caso con soltarla. Incluso pica al final para intentar colarse entre los sprinters, que como ya estamos cerca del final, están empezando a tomar posiciones para el último ataque. Se producen varios y yo participo como en dos. El más exitoso es uno que lidera el Flaco y que nos deja a la cabeza por un momento, pero vienen otros atrás. Todo termina y a la casita a almorzar. Mañana un cerrito para cerrar la semana.
Resumen de la jornada: 100k de pedaleo en 2h52m. 35k/h de velocidad promedio... nada mal para junio.
¿y las hienas?... están esquiando pues!! Si ya se abrió la temporada. Los volveremos a ver en octubre, noviembre en las primeras subidas a Farellones.


