miércoles, julio 30, 2008

Por fin... la foto del podio


Como esto es algo que no sucede a menudo, de hecho, es posible que no vuelva a suceder... me he tomado todas las molestias posibles para conseguir y ahora publicar el testimonio gráfico de mi primera pasada por un podio.

En la foto aparecen:

1er lugar: Gonzalo Ruiz Díaz con un tiempo de 2:28:49
2o lugar: Dr. Cardio con un tiempo de 2:36:55
3er lugar: Claudio Torneria con un tiempo de 2:46:22

martes, julio 15, 2008

Una carrera para la historia...


El domingo 6 de julio recién pasado se corrió la fecha final de la copa Milo. Esta fue en formato maratón y tuvo un recorrido de 30k aproximadamente para la categoría master B. Fueron tres giros a un circuito calificado como peludísimo por varios corredores. Igual a mi me acomoda este formato que te permite ir más a ritmo y no a fondo todo el rato.

La verdad es que la subida era la clásica del Huinga desde el establo a la buitrera, agregándole el pedazo de atrás hasta llegar al desvío a la 3ª planicie. Ahí, partía la bajada que también era la típica de siempre (sin pasar para el otro lado de la reja), salvo que un poco más abajo tomaba un desvío a la izquierda bien entretenido y con un par de obstáculos muy técnicos.

Llegamos tempranito con Android para tener tiempo de armar las caramayolas, ponerse el atuendo ad-hoc al día y hacer un calentamiento que permitiera partir bien. Todo listo y la gente de SCOTT, también puntual y atenta nos recibe las caramayolas y las identifican con nuestros números. Buena idea que seguramente es obvia, pero no había visto antes.

Poco antes de las 11 empiezan a llamar a los corredores a la largada, la que será diferida como en otras ocasiones. Primero los elite, luego los expertos, master A y 5 minutos después de los elite, los master B y C. Hay muchas de las grandes estrellas. No todas. Se divisa a Silva, Puschel y Aravena en elite, los hermanos Zamorano en master A (junto con Android obvio), Cardemil, Castro, el Pato Díaz y quien escribe, Dr. Cardio en master B y los clásicos adultos mayores de master C que andan como cañón y cuesta mucho pasarlos…

Nos ponemos en los corrales y los nervios afloran, si hasta Iglesis se quedó callado… El pack de mi corral es grande, 15 personas que parecen un gentío… de hecho, recibimos comentarios del locutor. Largan los elite como cuete, los otros, otros más y finalmente llega mi turno. La largada es rápida y violenta, hay que aprender a ubicarse ya que rápidamente quedé penúltimo de todo el grupo de masters B y C. Iba urgido por que no me alcanzaran los de las categorías de más atrás antes de cruzar la 1ª quebrada peluda y en eso pasé a varios en la subida con pasto. En la quebrada, Iglesis pone el pie en el suelo y lo acompaña con su correspondiente alegoría a la madre. Aprovecho de pasarlo, pero para poner yo el pie un poco más arriba. Me monto rápido en la bici y me pongo a rueda de Mayerholz y nos vamos en trencito para arriba pasando gente, como sube el viejito...
Poco antes de la buitrera y cuando ya hemos pasado a muchos, mi partner eventual para a revisar algo del neumático con otro master C que alcanzamos y se nos puso a rueda, nunca más los vería… En esos instantes ya veía a Arroyo (como voy de rápido mierrr…). Llegamos a la cumbre a 30-40 metros de distancia, la que se acortaría en la parte de atrás y se alargaría en la bajada, pero por lo menos ya había ganado un minutito… En la cumbre había un puesto de abastecimiento bien completo, no sé quien lo habrá usado porque yo no vi parar a nadie, pero igual son necesarios y se agradecen.

El tramo entre la buitrera y la parte más alta está buenísimo, salvo en la subida aquella que hay que caminarla. Al llegar a la subida diviso a Android metido en un grupo grande a no más de 100m. Voy bien, ¿Cómo tanto? Camino, pedaleo, resbalo, etc… Aquí la maña es importante y Arroyo, con más oficio en el cuerpo se me separa y no lo volvería a ver hasta la subida…

Empieza la bajada, la clásica del Huinga por atrás: “un jardín de piedras” como la describiría alguien por ahí. Pero me afirmo y le doy. Me concentro en bajar el pecho lo más posible, flectar los codos y echarme para atrás. Todo exagerado. El objetivo es “sentir los neumáticos”. ¿?

Voy bien, no siento nada, pero voy bien. Cuando llego al obstáculo que no he logrado pasar nunca (donde Carbon quedó con el hombro como tiuque) me detengo con mal entendido respeto y bajo caminando, pero me doy cuenta que está más fácil que otras veces y me digo: “a la otra me tiro”. Sigo bajando y me topo con el accidente. Ahí está este juvenil tirado y un grupo de buenos ciclistas a su lado acompañándolo y ayudándolo. Se ve fea la cosa. Pregunto como está y me dicen “siga nomás”… más abajo llega el cerco y seguimos por el lado derecho, pero un poco más abajo se introduce una variante que dobla a la izquierda y que incluye un par de bajadas potentes y otros obstáculos que logro sobrepasar. Al final una grieta muy ladilla que me impide mantener continuidad pero ya estamos muy abajo y se acerca la meta… Por el parlante se escucha, pasa el 832 a su segundo giro, tercer lugar en master B… ¿Qué onda?, ¿voy tercero? La gente de SCOTT está atenta y me ofrecen un pedazo de plátano que me viene muy bien. Lo engullo con ansias.

Tiempo primera vuelta: 51:10, de los cuales 38:00 fueron de subida y 13:10 de bajada. El tiempo hasta la buitrera fue de 30:15. Debe ser mi record. Pulsaciones promedio en la subida: 166.
A pedalear más fuerte entonces y partimos pa´rriba de nuevo con todo. Nuevamente pongo pie en la quebrada, está muy maldita y termino a pie. Poco más allá empiezo a divisar a Arroyo. Cuando lo alcanzo me dice: “cuidate porque pararon muchos en el accidente, puedes sacar podio”. “Pero viejo, si ahí atrás viene Cardemil, adiós tercer lugar” le respondo. Sigo solo para arriba. Miro para atrás y a cada instante Cardemil se ve más cerca hasta que se me pone a rueda y nos vamos conversando un rato. No va tanto más rápido que yo, pero le pone y le pone. Llego a la cumbre y para atrás de nuevo. Esta vez me atrevo con toda la bajada y la bici pasa sin problema. Guauu! Primera vez que paso por ahí. Hay que tenerle confianza a la bici… El grip está de pelos y sigo para abajo bastante mejor que la primera vuelta, pero los brazos sienten los golpes. Puede que me falte regular un poco la suspensión adelante. Por más que trato no logro “sentir” los neumáticos. En el lugar del accidente siguen todos. Cardemil volvió a parar. Todos esperan la ayuda que viene subiendo. Un poco más abajo siento un ¡¡pista!! es Arroyo que me alcanza. Le doy el paso y se me pierde. Sigo descendiendo y me topo con todo el cuerpo de ayuda: caballo, camilla, botiquines, etc… Sigo bajando mejor que nunca y me topo con Arroyo de nuevo en la zanja ladilla. Se me arranca un poco y llego nuevamente a la meta. Por los parlantes se escucha: “Pasa el 832, tercero en master B, va a su último giro”… Agarro otro medio platanito que me entrega la gente de SCOTT y vamos por la otra…

Tiempo segunda vuelta: 52:00, de los cuales 38:55 fueron de subida y 13:05 de bajada. El tiempo hasta la buitrera fue de 30:50. Pulsaciones promedio en la subida: 165

Toda la parte más plana del Huinga la subo por tercera vez bastante sólido. La verdad es que estoy sorprendido. Mucho mejor de lo que yo esperaba. Paso rápido a Arroyo y poco más allá a un compadre que se ve mayor y me pregunta ¿vas primero?, ¡¡NO!!, le respondo voy tercero y atrás viene Cardemil así es que me va a durar poco. Sigo para arriba fuerte… eso es lo que yo creo… antes de llegar al cruce con el club ecuestre miro para atrás y viene el trencito elite:, Puschel, Aravena y Silva, en ese orden. Silva me saluda cagado de la risa, se nota que va cómodo. Mi cara debe ser de pena. En ese momento le ocurre algún problema a la cadena de Silva y para un momento, lo que aprovechan los SCOTT riders para pegarle un palo de aquellos. Pero créanme, yo nunca había visto algo así. Desaparecieron en 5 segundos. Silva se enrabia, se sube a la bici, me pasa dejándome como puerta giratoria y desaparece también… increíble.

De ahí para arriba seguí en solitario, en la soledad más absoluta… pero solo, solo. No veía a nadie para adelante y a nadie atrás. A esta altura ya me cuestan un poco más las pendientes fuertes, siento pesadas las piernas y la última parte la hago en 1:2 (casi tuve que recurrir al desarrollo amigo). Llego arriba y para atrás de nuevo. Alguien me alcanzó por aquí. Un pendejo de no se que categoría que bajó como las velas. Na’ que hacer.
Igual, la última bajada fue la mejor de todas. Nunca vista en mi vida de pedalero tardío. Bajé bastante seguro, sin miedo, tomando los obstáculos sin hacerle el quite a ninguno. Increíble lo que hace la repetición: vuelta tras vuelta tras vuelta. En todo caso, los brazos ya casi me colgaban, durísimas las piedras, grietas, la calamina, etc… Llego finalmente abajo y apuro para tener un final más dramático… plato grande y a fondo, las curvas ladeado, todo, como si estuviera peleando un cupo para las olimpíadas. Meta. Por los parlantes se escucha: “llega el 832, 2º en la categoría master B”… ¿¿Qué??, ¿¿segundo??, si ¡¡SEGUNDO!!, ¡¡Que heavy!!, como cabro chico. Si bien abandonaron casi todos los secos de la categoría, mejoré mucho en tiempo y me subí al podio. De película….

Tiempo tercera vuelta: 53:30, de los cuales 40:50 fueron de subida y 12:40 de bajada. El tiempo hasta la buitrera fue de 32:25. Pulsaciones promedio en la subida: 165

Tiempo total: 2:36:40. Esto fue lo mejor de todo, incluso mejor que el lugar. Fue un avance tremendo con respecto a los resultados que había obtenido en otras carreras. A ver si logramos superar esto en lo que viene en el año.

Utilidad pública: ¡¡Increíble!!, por una vez que me subo a un podio y ha sido imposible encontrar la foto para el testimonio gráfico. Así es que aprovecho de lanzar un aviso. El que tenga fotos de los podios, en particular de Master B, pls contácteme.

Los resultados estuvieron buenos para SCOTT. En elite ganó Silva por un segundo a Puschel y tercero llegó Aravena un poco más atrás. En master A, los hermanos Zamorano hicieron el 1, 2 y yo salí 2° en master B.