que entretenido este juego!!!

Efectivamente, eso es lo que sentimos este fin de semana los que llegamos a la 3a planicie. Un verdadero placer infantil. El barro, la nieve, la velocidad, en fin todos los ingredientes para lograr una experiencia máxima.
Nos juntamos un grupo grande, hacía tiempo que no éramos tantos. A riesgo de dejar a alguien afuera me lanzo a contar: Cardio, el ruso, Carlo y Velasco desde los Trapenses. Lira y Pulidator en auto a la plaza San Enrique. Samma también llegó a la plaza, mientras que la Hiena González partió en la Copec. Desde la tienda Adidas vienen Peró, Von, Gabriel, Pato y jr, Bascur, Espina, Clemente y Ariztía. En fin, un tremendo grupo encaminado al Santuario.
La subida por pavimento hasta la entrada fue compacta y conversada. No por eso menos fuerte. El calentamiento fue potente y adecuado para enfrentar las primeras pendientes que se nos venían encima. La largada se da en la misma boletería, cuando todos hemos efectuado ya el heat explosion. Bascur se adelanta unos metros en lo que yo pensaba sería una paliza, la tónica del paseo, pero las cosas se fueron dando de manera diferente.
A poco andar se ha separado un grupo en el que va Bascur, Peró, Von, el Pato y yo. Curiosamente el liderazgo es arrebatado a Bascur por Von y luego por Peró, quienes lo mantendrían a lo largo de casi todo el ascenso. La subida es rápida pero no tanto tampoco. El pulso en los 160s todo el rato hasta la 1a planicie. Ya en la mitad de la subida empieza a aparecer la nieve, lo que le pone un toque muy entretenido al paseo y que Von retrataría muy bien con la frase "...ta el juego entretenido". Esto sigue igual hasta la primera planicie en donde esperamos a reagrupar. El primero en aparecer de los seguidores es MH, que viene impecable.
Partimos rumbo a la 3a planicie en el mismo orden. Esta vez no veo a Bascur. Se forma un grupo pequeño, solo tres: Peró, Von y Cardio. Los tres vamos tirando por tramos. Hay competencia pero no es desatada ni alocada. Solo el que va primero trata de mantener y los de atrás apenas pueden lo pasan. Así, en un momento en que Cardio le hace el quite a una poza completamente congelada Peó intenta adelantar pasando por la mitad de la poza, el hielo no cede y el pedalero termina en el suelo por pérdida total de grip. De aquí para arriba, todas las laderas sur tienen unos 10 a 15 cm. de nieve por lo que hay que ir con mucho cuidado. Von pone pie, Cardio lo pasa, Cardio resbala, Peró se pone a la cabeza y así todo el rato.
Nos juntamos un grupo grande, hacía tiempo que no éramos tantos. A riesgo de dejar a alguien afuera me lanzo a contar: Cardio, el ruso, Carlo y Velasco desde los Trapenses. Lira y Pulidator en auto a la plaza San Enrique. Samma también llegó a la plaza, mientras que la Hiena González partió en la Copec. Desde la tienda Adidas vienen Peró, Von, Gabriel, Pato y jr, Bascur, Espina, Clemente y Ariztía. En fin, un tremendo grupo encaminado al Santuario.
La subida por pavimento hasta la entrada fue compacta y conversada. No por eso menos fuerte. El calentamiento fue potente y adecuado para enfrentar las primeras pendientes que se nos venían encima. La largada se da en la misma boletería, cuando todos hemos efectuado ya el heat explosion. Bascur se adelanta unos metros en lo que yo pensaba sería una paliza, la tónica del paseo, pero las cosas se fueron dando de manera diferente.
A poco andar se ha separado un grupo en el que va Bascur, Peró, Von, el Pato y yo. Curiosamente el liderazgo es arrebatado a Bascur por Von y luego por Peró, quienes lo mantendrían a lo largo de casi todo el ascenso. La subida es rápida pero no tanto tampoco. El pulso en los 160s todo el rato hasta la 1a planicie. Ya en la mitad de la subida empieza a aparecer la nieve, lo que le pone un toque muy entretenido al paseo y que Von retrataría muy bien con la frase "...ta el juego entretenido". Esto sigue igual hasta la primera planicie en donde esperamos a reagrupar. El primero en aparecer de los seguidores es MH, que viene impecable.
Partimos rumbo a la 3a planicie en el mismo orden. Esta vez no veo a Bascur. Se forma un grupo pequeño, solo tres: Peró, Von y Cardio. Los tres vamos tirando por tramos. Hay competencia pero no es desatada ni alocada. Solo el que va primero trata de mantener y los de atrás apenas pueden lo pasan. Así, en un momento en que Cardio le hace el quite a una poza completamente congelada Peó intenta adelantar pasando por la mitad de la poza, el hielo no cede y el pedalero termina en el suelo por pérdida total de grip. De aquí para arriba, todas las laderas sur tienen unos 10 a 15 cm. de nieve por lo que hay que ir con mucho cuidado. Von pone pie, Cardio lo pasa, Cardio resbala, Peró se pone a la cabeza y así todo el rato.
La subida por la nieve es dura y lenta ya que hay que ir haciendo camino, pero las vistas son increibles, el cielo completamente despejado y azul. Un aire transparente que acerca la cordillera a nosotros en fin, el mejor escape imaginable a la contaminación de la ciudad.
Arriba llegamos el mismo trio en un orden que no recuerdo pero que no es muy relevante porque veníamos muy juntos. Un poco más atrás Pato jr. en un importante esfuerzo que lo dejó medio pajareado, pero con un par de barras ya estaba recuperado. Así fueron llegando todos. Se hecho de menos en la cumbre a Clemente, Velasco y Espina, quienes habrían llegado a las torres y habrían emprendido la vuelta.

La bajada fue aun más entretenida que la subida. A pesar de la nieve fue bastante rápida. Había que ir muy concentrado para no terminar cerro abajo o abrazado a un arbusto, pero fue genial. Eso sí que quedé con barro hasta en las amígdalas.
Ya bien abajo, cero del hito militar, tuve un incidente peligroso, que podría no estar contando en estos momentos, pero que gracias a Dios terminó solo en un par de machucones. En una curva cerrada y con harta vegetación me topo de frente con una moto que por suerte venía despacio y alcanzó a frenar completamente, de hecho el motorista terminó en el suelo. Yo también alcancé a frenar bastante pero igual chocamos rueda con rueda. Me voy para adelante en un clásico 360 y termino arriba de la moto. Lo más peligroso era la rueda trasera que seguía dando vueltas y yo casi puse la mano en los rayos. No recuerdo donde la puse finalmente. Me pegué en el brazo derecho, hombro izquerdo, pierna y rodilla izquierda, etc... Por lo menos nada que lamentar.
Unos pocos bajamos por el Santuario. La gran mayoría lo hizo por el Huinganal que debe haber tenido algo más de barro, pero que es mucho más seguro. Para la próxima me voy por ahí.
El domingo una rutita corta y se acabó el finde...

1 Comments:
Muy bueno el relato Cano, realmente lo pasamos muy bien..., y llegamos tapados de barro.
Dicen que los caballeros no tienen memoria, yo tampoco me acuerdo del orden de llegada...
Von
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